No puedo decir que me acostumbré a dormir a tu lado, pues jamás tuve la suerte de dormirme con tu brazo amarrado a mi cintura...
No puedo decir que me acostumbré a esas charlas en la cama antes de conciliar el sueño, pues jamás tuve la suerte de que lo ultimo que escuchara todos los dias fuera tu voz...
No puedo decir que me acostumbré a levantarme con cuidado de la cama para no despertarte, pues jamás me desperté y pude ver tu cara a mi lado...
No puedo decir que me acostumbré a esa seguridad de que no te irías... pero no porque no pasaras tus noches conmigo, si no porque tu formabas mis noches...
Tu, aún sin poder dormirte abrazandome... aún sin poder hablar contigo hasta quedarnos dormidos... aún sin tener que levantarme muy despacito para poder mirarte sin despertarte... estuviste ahí, siempre estuviste ahí.
Siempre me acostaba con una sonrisa en los labios, con tu nombre en mi cabeza y tu imagen en el corazón... con todos tus te quieros tus abrazos y tus besos y con todas esas risas...
Mis noches ya no son mis noches...
Mis noches eran noches contigo, llenas de todo un poco... pero siempre contigo.
Ya... ya no.
martes, 20 de julio de 2010
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